Comenzó siendo un paño de lágrimas en mi larga estancia en tierras finlandesas para pasar a ser un anónimo confidente de reflexiones.
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jueves, enero 06, 2011
Queridos Reyes Magos
Hoy han llegado los Reyes Magos a casa y aunque ya soy algo mayorcito para regalos, sí que me veo reflejada mi más tierna infancia en mi propio sobrino.
Ha recibido multitud de regalos porque, al parecer se ha portado extraordinariamente bien.
He visto diversas mascotas y personakes tales como bobo esponja, Los Simpsons, Gormiti... y en todos ellos un punto común, vanalización.
Tal vez me encuentre preso del "cualquier tiempo pasado nos parece mejor", pero claro escuchando la intro de los Thundercats no puedo pensar otra cosa.
Sin ser melómano ni mucho menos entendido en series infantiles de finales de los 80 y principio de los 90 (aunque debería serlo), recuerdo muchos de los propósitos que tenían muchas de las series que veía.
Si ir más lejos como nos defendían del las fuerzas del mal héroes como He-Man, los Thundercats o los Halcones plateados, con argumentos tan maduros pero a la vez tan necesarios en nuestra infancia como la lucha (y final victoria) del bien sobre el mal, su reconocimiento y los valores de amistad, solidaridad y superación sin competición.
Tal es así que series como Transformers inspiraro para su posterior "remake" en film, que ni fu ni fa.
La superación en su grado máximo está en series como Capitán Tsubasa (Oliver y Benji), donde personajes que no colaboraban o algo pícaras (Bruce Arped), eran ignoradas pero ayudadas a que volvieran al carro de la superación.
Y no voy muy lejos de series de ese estilo llenas de fundamento, historia o un completo carácter que como un perfume embriagador, llena de intenso aroma la habitación que se encuentra (como nuestros corazones).
Era el caso de D´artacan y sus tres mosqueperros, con una serie que incluso el propio Dumas hubiera firmado del buen gusto y de lo bien conseguida que estaba.
Y al igual que Dumas con sus perros, le ocurriría a Verne con su Willy Foc, a todo el pueblo de Bremen con sus trotamusicos o a cualquier científico de primera línea con "Érase una vez el cuerpo humano" (aún recuerdo como hasta en la Universidad seguía aprendiendo con esa serie...¡¡Brutal!!
Hemos sido afortunados compañeros de batallas de los Sant Seiya y como no, de Goku y compañía, ejemplos de superación en las artes marciales y sobre todo de los lazos de amistad.
Hoy sin embargo veo a bobo esponja, un personaje que frivoliza, miente, ridiculiza... pero lo que, en mi opinión es peor de todo, no deja un margen definido de lo que es el bien y el mal, incluso dando lecciones de que ciertas malas acciones se pueden ocultar o es posible evitarlas con acciones de nula responsabilidad como por ejemplo una huida.
Veo Los simpsons y veo una serie crítica con la política y los gobiernos que comenzó emitirse en canal + por poseer contenidos no recomendados a menores de 13 años, sin embargo hoy hasta mi sobrino se conoce de memoria (literal gracias a Antena-repitocapitulos-3televisión) escenas y críticas sin saber en absoluto cual es su verdadero significado, ¿Vanalización?, no, en absoluto.
Se ha eliminado la violencia explícita de muchas series, no de todas, pero con esa violencia se han esfumado ciertos valores que son de estamento obligatorio para los contenidos de unas mentes en formación, de rápida asimilación y de resultados a largo plazo.
Aún quedan oasis en medio del desierto como Dora la exploradora, pero qué le vamos a hacer.
"Cualquier tiempo pasado nos parece mejor", no sé si algún día diré esta expresión, porque los que la dicen quizás es porque no confían en la sociedad para hacerlo aún mejor o sencillamente debido a un anquilosamiento en el pasado (al igual que franquistas, exnovios celosos o viejas glorias, si es que alguna vez lo fueron).
Al menos si digo que estoy orgulloso de vivir la época que viví en mi infancia, quizás la mejor de toda la historia de mi país ( que se dice pronto) o incluso de las mejores que un niño de mi edad pudo vivir en este mundo lleno de charco y desierto, como diría el poeta de los Inmortales.
Prefiero seguir recordando esa infancia de insomnio, de ir a jugar a la calle con mis juguetes nuevos y sobre todo esos nervios, esa candidez, esa inocencia y esa felicidad que nos rebosa cuando más pequeño tenemos el cuerpo y que, paradójicamente, cuanto mayor nos hacemos y más espacio y conocimiento tenemos para aguardar más felicidad, algunos parecen no encontrar.
Felices Reyes, feliz 2011 y espero veros pronto, ya sea en Barcelona, Motril, Jerez, Córdoba, o en mi barrio, el que me ha dado todo lo que he ganado y todo lo que he perdido (como volvería a decir el poeta de los Inmortales).
viernes, diciembre 31, 2010
Guashilandia
Guashilandia no es una aficonada cualquiera, es para mí, todo un referente en este mundo, nuestro mundo, que algún día recibirá el reconocimiento que merece, como ya parece que lo está recibiendo el flamenco.
Y hablando de reconocimiento, he copiado este post del blog de Guashi (muy recomendable), que a su vez recogía por Facebook de Susana Urballo y se trata de un manifiesto andaluz sobre las palabras que en su día dijo el miembro de ERC Puigcerós.
Ahí os lo dejo:
Hace poco he recibido por Facebook este escrito que me remite Susana Urballo. Me vino a la mente entonces la famosa foto de los niños de extremadura. En mi caso como andaluza de nacimiento y de vocación, pero también de catalana de sangre por parte de mi abuela, me siento en la obligación de distanciarme de todos esos "Puig-cerdós" que por mor de un espacio en el "candelabro" político no saben de moral, ni de ética.
¡Ojalá un día ardan todos consumidos en su hoguera de las vanidades!
MANIFIESTO ANDALUZ
Estoy harto. Tan harto que ya no sé si decirlo, escribirlo, gritarlo, o ponerlo con hache intercalada.Harto de que a los andaluces se nos etiquete de vagos, sin criterio, apesebrados, subsidiados o incultos.Harto de que se nos asocie únicamente con el flamenco, la juerga, los toros y el vino.Harto de Loperas y musho-beti, de cuentachistes, de famosillos de tercera división, de Malayas y Faletes.Harto de ver en las series de televisión los papeles de criada analfabeta o tontito con acento andaluz (¿y ningún presentador de informativo con nuestro acento?).Harto de ver programas de zapping con el patético programa de Juan y Medio mofándose de nuestros ancianos en busca de pareja, dando la imagen de personajes grotescos.Harto de nuestra imagen de sociedad subsidiada, cateta y sin criterio. Cansado de que se menosprecie nuestro acento.Harto de ver andaluces que únicamente triunfan en el programa de Patricia, Gran Hermano y similares.Harto de Jesulín, de Pozi, de Pantojas y Jurados. Harto del risitas y el peíto, de Romerías del Rocío y Feria de Abril.Harto de la duquesa de Alba (a la que hicieron hija predilecta de esta tierra, tócate los pirindolos) de su hija, de sus hijos, de su yerno y sus trajes de flamenca.Harto de toreros que se lían con fulanas, del botijo y la pandereta.Harto, cansado, hastiado, aburrido me tienen.Ojalá alguna vez los medios se acuerden de los millones de andaluces que se levantan cada mañana para levantar esto, o de nuestros padres y abuelos que emigraron hace décadas a Suiza, Cataluña y País Vasco para trabajar donde nadie quería.Ojalá quien habla de nuestra incultura se acuerde de Séneca, Maimónides, Averroes, Góngora, Bécquer, Alexandre, Lorca, Juan Ramón Jiménez, Machado, Falla, Zambrano, Picasso, Velázquez, Murillo, Alberti, Carlos Cano, Gala, Luis Rojas Marcos, García Montero, Sabina…Ojalá se acuerden de que hablamos con acento andaluz abogados, marineros, médicos, albañiles, arquitectos, camareros, taxistas, prostitutas, jueces, enfermeras, empresarios, policías, obreros, agricultores, se acuerden de millones de personas que se parten los cuernos cada día desde Palos hasta el Cabo de Gata, millones de andaluces que siguen haciendo Andalucía más allá de Despeñaperros…Ojalá este post lo leyera mucha, mucha gente. Ojalá diera la vuelta al mundo, aunque me temo que se quedará perdido en el inmenso océano de internet.También podría suceder que este post se expandiera por la red, que los andaluces lo enlazaran a través de facebook, tuenti o twitter, que se difundiera por email y llegara todos los rincones del mundo, eso ya lo dejo en tus manos.
Sin acritud.
martes, noviembre 09, 2010
Desde la soledad infinita

Os pido disculpas por la tardanza en este, mi nuevo articulo, pero siempre me ha gustado escribir sobre metaforas, comparaciones o sobre la simple nostalgia y llevo semanas intentando que la rabia no le pueda al silencio, como diria Martinez Ares.
Y aqui me hallo, entre cuatro paredes que se me hacen infinitas como el Sol, porque, aunque las veo, nunca las he tocado.
Es una noche fria de noviembre, de esas que avisan el preludio de un invierno mas por vivir y de unas navidades que estan cerca, muy cerca.
A mi lado, un tazon de sopa, un vaso con agua y una botella medio vacia (porque hoy la veo medio vacia), tambien con agua, arropado entre dos cojines azules que me abrazan los costados y sentados sobre ese sofa tan pequeño y a la vez tan inmenso para un cuerpo que mengua en kilos pero no en carga ni mucho menos en animos.
Seria facil hablar bien o mal de la empresa en la que trabajo, y seguro que mas de uno espera algo entre estas lineas, pero la bendita prudencia y la sabia paciencia siempre fueron aliadas de un corsario que, entre una de sus virtudes esta la de, al menos saber lo que no quiere y tambien lo que quiere.
Mi vida esta plagada de libros por leer, de viajes por hacer y de caminos por recorrer, nada ni nadie puede comprender el valor de mi tiempo, ni siquiera respetarlo, pero poco me importa, porque con mis manos hago mi tiempo hago mi fuerza y hago mi vida.
Precisamente en Finlandia aprendi el sentido de muchas cosas que pasan inadvertidas como me pasaban inadvertidas a mi, tales como el valor de un soleado, un paseo por el parque, una sonrisa, un gracias a tiempo y un disculpa aun a mas tiempo, cosas que, le dan un sentido unico a una vida que como siempre digo, transcurre poco a poco y nos consume tan despacio a veces y tan deprisa otras veces.
Y a por la sonrisa, el paseo y el soleado voy, porque no necesito mas que un mendrugo de pan y un botijo de vino, porque es mia la inmensidad del cielo, porque tengo la tremenda suerte de poder comer todos los dias caliente, y sobre todo porque a mi edad, aun puedo seguir siendo dueño de mi destino, sin depender de vicios estupidos, viciosos aun mas estupidos y viciosas.
Tengo el boligrafo y me queda aun papel en blanco y, aunque muchas manos quieran escribir sobre el, ya me ocupo yo de escrbir, ¿Existe algo mas apasionante?
miércoles, octubre 13, 2010
Treinta y tantos mineros...
Treinta y tantos mineros chilenos están siendo rescatados de una muerte casi segura, desde que, hace más de dos meses, un derrumbe en la mina en la que trabajan les dejó atrapados.
Inicialmente se les dió por muertos pero, gracias a filtraciones de agua y posteriores sondas, consiguieron sobrevivir y hoy, finalmente salen al exterior.
Han vuelto a la vida, dicen una y otra vez todos los medios de comunicación al abandonar aquel oscuro y minúsculo habitáculo lleno de angustia pero...también de paz.
Han vuelto a la libertad, dicen esos políticos que se montaron a una palestra en medio de un desierto, para confirmar cual es su posición y cual la de los demás.
En el fondo es una historia propia del romanticismo mas decimonónico, del triunfo y del heroicismo del proletario pobre, paria y sin mucho que perder.
Un héroe no es quien permanece dos meses encerrado fuera de un infierno mediático, porque bien sabe un minero que los héroes del comic tienen mucho menos cotizado en sus vidas laborales del heroicismo que un simple peón de minería. Un héroe es bajar a una mina con miedo pero con el único fin de llevar un trozo de pan a la boca de uno de sus hijos, un héroe es quien acorta su vida respirando ese aire sucio y tóxico, sin esperar compensación alguna y creyendo que lo que cobra es justo.
Han vuelto a la libertad, a esa libertad de leyes farragosas, ambiguas y delincuentes.
A una libertad con cadenas que nos dan nuestros gobernantes, a una libertad cada día más paternizada, ,estudiada y planificada para que no tengas tu libertad, sino su libertad.
A la libertad de pagar por vivir, por tener lo que cada célula muscular se ha ido ganando con cada una de sus fricciones, a facturas, recibos, declaraciones e impuestos, a esa libertad a la que nos hemos acomodado y que, parece no tener remedio.
Se han salvado 33 vidas y 33 tragedias, aunque no sabremos cuántas personas mueren de hambre al día en Chile, o la explotación laboral de niños en el Sur de América... ¿Demagogo me llamas?, y frívolo si quieres tambien puede llamarme.
No miremos para otro lado ni mucho menos bajemos la guardia porque eso es lo que quieren y lo que intentan constantemente de nosotros, Viva Chile y Vivan sus mineros sanos y salvos, pero por favor, tal y como está el mundo, déjenme que me baje a la mina y respire un frasco pequeño, tan pequeño como aquel habitáculo, de libertad.
Inicialmente se les dió por muertos pero, gracias a filtraciones de agua y posteriores sondas, consiguieron sobrevivir y hoy, finalmente salen al exterior.
Han vuelto a la vida, dicen una y otra vez todos los medios de comunicación al abandonar aquel oscuro y minúsculo habitáculo lleno de angustia pero...también de paz.
Han vuelto a la libertad, dicen esos políticos que se montaron a una palestra en medio de un desierto, para confirmar cual es su posición y cual la de los demás.
En el fondo es una historia propia del romanticismo mas decimonónico, del triunfo y del heroicismo del proletario pobre, paria y sin mucho que perder.
Un héroe no es quien permanece dos meses encerrado fuera de un infierno mediático, porque bien sabe un minero que los héroes del comic tienen mucho menos cotizado en sus vidas laborales del heroicismo que un simple peón de minería. Un héroe es bajar a una mina con miedo pero con el único fin de llevar un trozo de pan a la boca de uno de sus hijos, un héroe es quien acorta su vida respirando ese aire sucio y tóxico, sin esperar compensación alguna y creyendo que lo que cobra es justo.
Han vuelto a la libertad, a esa libertad de leyes farragosas, ambiguas y delincuentes.
A una libertad con cadenas que nos dan nuestros gobernantes, a una libertad cada día más paternizada, ,estudiada y planificada para que no tengas tu libertad, sino su libertad.
A la libertad de pagar por vivir, por tener lo que cada célula muscular se ha ido ganando con cada una de sus fricciones, a facturas, recibos, declaraciones e impuestos, a esa libertad a la que nos hemos acomodado y que, parece no tener remedio.
Se han salvado 33 vidas y 33 tragedias, aunque no sabremos cuántas personas mueren de hambre al día en Chile, o la explotación laboral de niños en el Sur de América... ¿Demagogo me llamas?, y frívolo si quieres tambien puede llamarme.
No miremos para otro lado ni mucho menos bajemos la guardia porque eso es lo que quieren y lo que intentan constantemente de nosotros, Viva Chile y Vivan sus mineros sanos y salvos, pero por favor, tal y como está el mundo, déjenme que me baje a la mina y respire un frasco pequeño, tan pequeño como aquel habitáculo, de libertad.
martes, octubre 05, 2010
Carta a una hija

Llevaba tiempo esperando este momento hija mía, y hoy es uno de esos días en los que me apetece entrar en tu habitación, llena de sueños, ilusiones y esperanzas y hablarte de la vida, de sus gentes y de mis ojos, unos ojos que ganan en memoria pero pierden en visión, que ganan en picardía pero pierden en juventud, unos ojos que ya no atisban el horizonte cuando miran hacia delante pero que si miran para atrás... ¡Ay hija, si mirara para atrás!
Siéntate un rato conmigo y deja que te cuente un trocito de la vida, de mi vida y de tu vida, y comprenderás, que hay momentos tan simétricos en las vidas como el primer beso, la primera caricia o el primer llanto.
La vida no es buena ni mala, la vida es un camino que como diría un paisano, se hace al andar, y no importa el vehículo que utilices, ni la velocidad a la que vayas, porque lo importante nunca fue el destino, a donde todos llegamos, sino el camino en sí.
Por eso no te empeñes en correr porque pudiera llegar tu destino antes de tiempo y no te pares en seco, porque el mismo paisaje vicia, empobrece y hace a las personas simples, sino anda, anda y corre pero sobre todo observa.
Observa porque cada detalle que observes es importante, y no te frustres porque no puedes observarlo todo, ya que eso nos pasa a todos, sino céntrate en aquello que observaste y dale el valor que tiene, ni mayor ni menor que el de los demás, simplemente el suyo.
Cada aprendizaje es como una herramienta que vas echando a una mochila, una mochila que cuando menos lo esperes la necesitarás para cruzar un desierto, arreglártelas solo o luchar con alguien.
Un camino que nunca fue fácil porque nosotros lo hicimos difícil con intereses absurdos, envidias, rencores, pensamientos y millones y millones de habladurías.
Un camino en el que a veces tendrás que pasar de puntillas y otras veces haciendo ruido, pero recuerda, siempre pasando.
No te dejes engatusar por los buhoneros y mucho menos por los amigos de la ética de bolsillo, porque su único destino en el camino no es otro que entorpecer el camino de los demás.
Créeme hija mía, hay gente mala, muy mala, malísima, capaces de hipotecar sus almas con un propósito concreto, y aunque intentes huir de ellos, o aunque no quieras que se acerquen, lo harán porque tu simple presencia puede llamarles la atención.
Hasta tendrás que mirar a más de uno de frente y, al principio, temerás y correrás, después te enfrentarás y perderas una y otra vez, y cuando menos lo esperes, llegará una victoria que alimentara tu confianza hasta que lo hayas conseguido y por fin seas adulta.
Nada es gratis, todo tiene un precio, ya sea en papel, moneda o cama, acostúmbrate a pagar, a no deber nada a nadie, a que tus favores sean sinceros o persigan un interés justo y nada pernicioso para nadie, vive y deja vivir.
Eres libre de pensar como quieras y de hacer lo que quieras, pero recuerda que no hace mucho tiempo eso no fue así, que mi bisabuelo fue fusilado por el despecho de una mujer, que mujeres como tú no podían pedir un préstamo sóla y que sóla no podías estar con mas de 35 años.
Hoy los tiempos parece que cambiaron pero recuerda que muchas mentes aún no, y para nuestra desgracia, la desgracia de los pobres, esas mentes ocupan la silla de la abogacía, o la jefatura de grandes comisarías, y piensa que sus hijos creen lo mismo que sus padres, y estudiarán medicina o serán profesores, porque para ello compran títulos universitarios en esas universidades privadas donde el crédito toma su completo significado.
Y perdurarán en el tiempo hasta que te topes con alguno de los que te estoy nombrando y no te juzguen por la balanza equilibrada y ciega de la justicia, ya que la justicia está con Dios en algún lugar remoto, lejano y desconocido, sino por la subjetividad y los prejuicios que día a día, año tras año han ido mamando y mamando de sus padres y de esos círculos en los que, sinceramente, me gustaría que estuvieras, pero, aunque sea la opción más dolorosa, vieras con mis ojos.
El dinero es sólamente eso, dinero, no te bases en él porque cuando no lo tengas será tu perdición, intenta vivir la vida pero no olvides aprender a sobrevivir, porque en algún momento de tu vida lo necesitarás, créeme que sé de lo que estoy hablando.
Compra lo que quieras no lo que te digan amigos, familiares o una enorme maquinaria industrial creadora de falsas necesidades, falsos deseos y estupideces varias, orientadas a que la última gota de tu sudor, vaya destinado a la compra de eso que sabes que tienes, que nunca has usado y que por supuesto no tienes donde meterlo, como a tu padre.
No te dejes engatusar por esa enorme maquinaria ni por el hombre o los hombres, que es aún peor, el único animal del mundo capaz de conseguir denigrarse, autodestruirse o lo que es peor, destruirte.
No permitas que cualquiera encalle en tu puerto del deseo, sé mujer y elige que para eso llevas el timón, date a valer, que el valor no lo dan unos ojos bonitos ni una sonrisa perfecta, sino tu carácter, tu personalidad y tu forma de ser, y no busques medias naranjas porque nunca fuimos naranjas sino cerezas ya que las medias naranjas sin la otra media se pudren, porque ese no es el sentido del amor verdadero, las cerezas, en cambio, perduran con toda su integridad, su belleza y su independencia y están unidas por un tallo que es el amor, un amor que une pero no ahoga, un amor que si no te ha tocado, pues eres una sóla cereza igual de bella que las demás, una cereza que, si la otra está podrida, no se deja podrir.
No seas media de nada y se entera de todo cree en el amor y no en los príncipes, en la independencia y no en la soledad, en la sonrisa y no en la burla, en el trabajo y no en el esclavismo, en la palabra y no en los contratos, en los hechos y no en las palabras, en los contratos y no en los hechos, en los hechos y no en los contratos...
Cuídate, sé feliz, que no es poco, y sigue tu camino, espero que ahora lo veas todo un poco menos claro, porque la clave no está en conocer el camino sino en conocerse a uno mismo.
martes, septiembre 07, 2010
El arte de vivir

Vivir es un arte, pero no un arte cualquiera, sino un Arte Mayor o mejor dicho, el mayor de los artes, porque sólo ha vivido quien ha podido, ha sabido y, obviamente, quien ha nacido.
Vivir en el sentido que nos afecta, es un enorme gazpacho (metáfora andaluza donde las haya) condimentado con muchos ingredientes en cantidades muy diferentes.
Confundir el Hedonismo con el buen vivir es como hacer un gazpacho sólo de pan, de mucho pan, porque para saber qué es el placer, es necesario conocer el dolor y para apreciar lo que se tiene es necesario echar en falta o desear lo que nunca se ha tenido.
Es por eso que los mal llamado ricos, pues algunos sólo tienen dinero, muchas veces mueren solos, jóvenes y con una vida poco envidiada desde la perspectiva nuestra, del mileurista (el que los gane).
He ahí la ironía, que para vivir bien antes hemos de vivir mal, pero claro, ese tiempo que se vive mal no es tiempo de felicidad y por tanto de buena vida, por lo que una parte de nuestra vida no estará bien vivida.
La clave está en cuanto de nuestro tiempo hemos de dedicar a vivir mal para poder gozar de la buena vida y, por desgracia, nadie tiene la fórmula perfecta.
Aquí entran en juego los sacrificios que podríamos clasificarlos en corto, medio y largo plazo.
Los de corto plazo son aquellos esfuerzos que realizamos para un estímulo positivo casi en el acto, y así sucesivamente en el medio y largo plazo.
Quizás la satisfacción que produce comprarse la últia novedad de aquel libro o aquella camiseta no la produce establecerse un plan de pensiones, pero nuestro cerebro, que es muy listo él y tiene esa capacidad de establecer temporalidades, sabe que a la larga, en nuestra jubilación, una paga extra nos dará muchas satisfacciones más que aquel libro que tal vez ya ni exista.
Pero he ahí la gran duda ¿Y si muero antes de jubilarme, para qué he hecho un plan de pensiones? o ¿Y si no hago ningún sacrificio a largo plazo y tengo la "desgracia" de llegar a viejo?.
Pues sólo tiene una respuesta: Equilibrio.
Soy un enamorado del equilibio, tal vez un puto perfeccionista como me dijeron a los 14 años, pero creo que todo se canaliza por ese medio.
Cada minuto que pasa por nuestras vidas es un minuto que no viviremos jamás y aunque es un comentario demagógico (pues nadie se escapa del secundero eterno), no es un motivo para alarmarse ni para hacer locuras.
La vida es a veces demasiado larga y a veces demasiado corta, como cuando nunca ves la luz a aquella dichosa carrera o en esa cita de domingo por la noche que no quieres que acabe nunca.
Lo que es un error es querer malgastarla, pero ¿Cómo se malgasta?
Malgastar es acortarla, o terminar con ella de forma fulminante, dejándonos llevar por un cerebro que a veces nos hace creer que no hay otra salida.
Sacar los problemas del dichoso quicio es en sí mismo un problema, quizás el más importante de todos porque puede tener desastrosas consecuencias.
Repito, en el equilibrio está la clave; porque nos gusta en exceso presumir de cuánto y lo bien que hemos vivido en detrimento de la vida del vecino que, a nuestro parecer es penosa, triste y sosa.
Pero el vecino habrá leído esa novela tan interesante que seguramente desconozcas, o habrá recorrido montes y valles luces y sobras, tierras y mares, o simplemente habrá visto la televisión, pero eso que importa mientras nuestro vecino haya sido feliz.
Ahí está la clave del arte de vivir y por extensión, de la felicidad, en que nuestras vidas son como unos guantes que sólo nos encajan a nosotros y nuestro ejercicio más complicado no es otro que averiguar qué es lo que realmente nos hace felices, porque una vez que lo sepamos, ¿A qué estamos esperando para hacerlo?.
Mira dentro de tí pero no demasiado y descúbrete a ti mismo, cuenta las estrellas, toca la guitarra, canta, ríe, baila, duerme, come, liga, corre, vuela, haz lo que quieras o no hagas nada pero vive, vive tu vida y no la que te marquen los demás, pero vive y deja vivir, por supuesto, no quedes mal con nadie que nadie lo merece, ayuda a los demás, sé paciente, comparte, habla, sé sencillo y por supuesto no dejes de sonreir.
Que no piensen por tí los que dicen que todos los paquetes de cereales han de llevar en su reverso un pseudojuego para niños, los que creen que el color rosa es para las muñecas y las muñecas para las niñas, o los que nunca pondrán a ningún figurante de raza negra en los anuncios del Corte Inglés... Todo parece coincidencia, pero todo oculta unas intenciones y unos motivos hecho por los que aprendieron a pensar y ser felices por si mismos, esos que llamamos horteras porque llevan unas gafas raras o una ropa que no encaja con lo que ellos mismos nos dictan.
No es un ejercicio fácil y cuanto más mayor se es menos probabilidades tendremos de descontaminarnos, pero si algún día lo consigues, empezarás a vivir y vivirás tu vida como nadie la haya podido vivir, porque tu vida es tuya, tu vida es única.
Si ya vives tu vida felicidades, estás entre los elegidos.
domingo, septiembre 05, 2010
Lo que ven los ojos de Irene
Prometí que la siguiente entrada sería para tí y lo prometido es deuda.
Conozco a una persona buena, no es la única buena en el mundo pero sí es una persona buena que está en este mundo.
Cuando los ánimos se han vuelto mineros y la esperanza que uno carga a sus espaldas sobre esta sociedad recuerdan a cangrejos de río por sosos y por sus andares, siempre aparece una persona como ella para recordarte que no todo está perdido y, como le ocurren a todas las buenas personas, los excesos de preocupaciones les traicionan y les dejan en la meta en peor posición que a las malas personas, pero qué le vamos a hacer, porque uno nace bueno y muere bueno por desgracia del que cree que de bueno se es tonto, del propio afectado y del mismísimo diablo que, a pesar de todas sus labores proselitistas, no conseguirá reclutarla para sus diabólicos fines, porque, bueno se nace y bueno se muere.
Y buena naciste, no me consta pero me lo imagino porque sólo los fotógrafos son capaces de permanecer en el anonimato y retratar la vida, la felicidad y la alegría de los demás, y encima, hacer de ese ejercicio de generosidad, un oficio, sin hablar del oficio generoso por antonomasia, el de dedicar toda una vida a enseñar a guiar a querer a derrochar a sonreir a dar soporte, ayuda, consejo, confidencia, notas, conocimiento, actitudes, habilidades, procedimientos, aptitudes y un sinfín de cosas más que tú siempre le has dado sentido, y no suelen tenerlo tanto en una mesa de oposiciones.
Pero ser generoso no siempre es correspondido por desgracia, y son muchos sinsabores, por el alumno que pierdes o por esa 25º hora al día que nos falta a todos para terminar de explicar, de ayudar o de asesorar.
Aún así me preguntas por qué dejé aquella carrera de ciencias tan resultona y tan afamada por una carrera humana y siempre pensaré que la vocación es el eje que moverá la tierra y que, tarde o temprano, lo hará.
Tuve la suerte de que fueras mi tutora en esa clase de los José Nuñez y compañía ¿Recuerdas?, Igor, Sandra, Francisco, Tamara, Rubén y tantas y tantas vidas que por un momento eran paralelas, y después tomaron su camino entre la necesidad de vivir y la opción de elegir los caminos que sus necesidades, una vez cubiertas, les permitían.
Todos llevan un agradecimiento como el mío tatuado en esa porción que el corazón reserva para los recuerdos de la escuela entre el olor a libro nuevo, el ruido de salida de clase y los famosos Teoremas de D Jesús.
Entre canastos y restaurante (con aquellos viejos tickets de 575 pesetas que suponían mi primer concepto de elitismo), entre la cristalera del patio de infantil y la cristalera que siempre fue misteriosa por albergar aquellas estancias viejas, sucias y dignas de cualquier novela de Stephen King.
Entre el antiguo comedor de canastos y el nuevo laboratorio, que son el mismo, entre la antigua biblioteca y el nuevo despacho de dirección, que son el mismo o entre el campeón de la primera edición de Ping-Pong y el de la segunda que tambien son el mismo...
Entre todos esos recuerdos está la sección agradecimientos.exe y entre ellos estás tú en una posición privilegiada, créeme que yo estaba allí.
Te prometí que no habría faltas de ortografías, porque quedo en evidencia yo y por extensión tú, así que más por tí que por mí va dedicada esta entrada de Blog a tu risueña sonrisa, tu fuerza ilimitada y sobre todo tu enorme paciencia.
Haznos un favor Irene, sigue repartiendo humanidad, que nos hace falta.
Conozco a una persona buena, no es la única buena en el mundo pero sí es una persona buena que está en este mundo.
Cuando los ánimos se han vuelto mineros y la esperanza que uno carga a sus espaldas sobre esta sociedad recuerdan a cangrejos de río por sosos y por sus andares, siempre aparece una persona como ella para recordarte que no todo está perdido y, como le ocurren a todas las buenas personas, los excesos de preocupaciones les traicionan y les dejan en la meta en peor posición que a las malas personas, pero qué le vamos a hacer, porque uno nace bueno y muere bueno por desgracia del que cree que de bueno se es tonto, del propio afectado y del mismísimo diablo que, a pesar de todas sus labores proselitistas, no conseguirá reclutarla para sus diabólicos fines, porque, bueno se nace y bueno se muere.
Y buena naciste, no me consta pero me lo imagino porque sólo los fotógrafos son capaces de permanecer en el anonimato y retratar la vida, la felicidad y la alegría de los demás, y encima, hacer de ese ejercicio de generosidad, un oficio, sin hablar del oficio generoso por antonomasia, el de dedicar toda una vida a enseñar a guiar a querer a derrochar a sonreir a dar soporte, ayuda, consejo, confidencia, notas, conocimiento, actitudes, habilidades, procedimientos, aptitudes y un sinfín de cosas más que tú siempre le has dado sentido, y no suelen tenerlo tanto en una mesa de oposiciones.
Pero ser generoso no siempre es correspondido por desgracia, y son muchos sinsabores, por el alumno que pierdes o por esa 25º hora al día que nos falta a todos para terminar de explicar, de ayudar o de asesorar.
Aún así me preguntas por qué dejé aquella carrera de ciencias tan resultona y tan afamada por una carrera humana y siempre pensaré que la vocación es el eje que moverá la tierra y que, tarde o temprano, lo hará.
Tuve la suerte de que fueras mi tutora en esa clase de los José Nuñez y compañía ¿Recuerdas?, Igor, Sandra, Francisco, Tamara, Rubén y tantas y tantas vidas que por un momento eran paralelas, y después tomaron su camino entre la necesidad de vivir y la opción de elegir los caminos que sus necesidades, una vez cubiertas, les permitían.
Todos llevan un agradecimiento como el mío tatuado en esa porción que el corazón reserva para los recuerdos de la escuela entre el olor a libro nuevo, el ruido de salida de clase y los famosos Teoremas de D Jesús.
Entre canastos y restaurante (con aquellos viejos tickets de 575 pesetas que suponían mi primer concepto de elitismo), entre la cristalera del patio de infantil y la cristalera que siempre fue misteriosa por albergar aquellas estancias viejas, sucias y dignas de cualquier novela de Stephen King.
Entre el antiguo comedor de canastos y el nuevo laboratorio, que son el mismo, entre la antigua biblioteca y el nuevo despacho de dirección, que son el mismo o entre el campeón de la primera edición de Ping-Pong y el de la segunda que tambien son el mismo...
Entre todos esos recuerdos está la sección agradecimientos.exe y entre ellos estás tú en una posición privilegiada, créeme que yo estaba allí.
Te prometí que no habría faltas de ortografías, porque quedo en evidencia yo y por extensión tú, así que más por tí que por mí va dedicada esta entrada de Blog a tu risueña sonrisa, tu fuerza ilimitada y sobre todo tu enorme paciencia.
Haznos un favor Irene, sigue repartiendo humanidad, que nos hace falta.
viernes, septiembre 03, 2010
La tranquilidad
Por fin es viernes, y por fin llega lo que más ansiaba en muucho tiempo, la tranquilidad.
Tranquilidad de, al menos no dormir en un hotel, permanecer mi móvil mudo durante más de 2 horas, sin proveedores, familiares, amigos ni nadie a mi alrededor excepto esa botella de agua que calma algunas de mis necesidades fisiológicas.
Tengo una costumbre muy rara y es la de ver las cosas desde una óptica diferente.
Es viernes, noche y ni mi cuerpo ni mucho menos mi alma les apetecen salir de estas cuatro paredes donde anhelaban estar así, descansando y sin ningún problema que me enturbie la cabeza.
Dinero, lo que es dinero, no tengo pero en mi escala de valores tengo dos elementos que son infinitamente más importante y que dejan al dinero, a la altura del dinero mismo como son mis propias manos, compañeras de viaje y de aventuras por tierras lejanas, cercanas, extrañas, conocidas y mares, y sobre todo la conciencia tranquila de quien puede dormir tranquilo sabiendo que no debe nada a nadie, que no molesta a nadie y que vive, pero sobre todo, deja vivir.
Como decía, mi conciencia está limpia y tranquila pero no nueva, porque nueva sólo la tienen quien nunca la han usado y yo la he usado y la he abusado.
Os hecho mucho de menos y me he propuesto que, si alcanzo más de 50 seguidores en este nimio blog (porque hay días que dudo que alguien lo siga leyendo), intentaré escribir un libro, cosa que llevo queriendo hacer desde hace mucho tiempo pero que por falta de tiempo y sobre todo, de constancia, no he podido.
Quizas sobre carnaval, quizas sobre educación o quizás una novela ficticia con paralelismos reales de esas que tanto em gustan a mí, no lo sé, peor lo intentaré hacer.
Me siento relajado, reconfortado, reflexivo, pensante, calmado, curado, hambriento (por poco tiempo), orientado, motivado, encaminado, centrado, y muchos más adjetivos o epítetos, si los ponemos al revés, que acaban en -ado.
Es momento de reunir fuerzas y concentrarlas en un solo punto para aumentar su eficacia, su eficiencia y su efectividad, es hora de idear planes y ejecutarlos, es hora de estar ahí y poco a poco lo conseguiremos.
Ayer, conduciendo mi Vespa del color de mi bicicleta pero oscura, rememoré algunos recuerdos que viví en ella como aquella noche que salí por lo que entonces era Penélope con un compañero de facultad y la que nos llovió encima, o ese paseo que le dí a Rosa para llevarla al cine desde su casa, en las ahora derruidas viviendas del puente de la Barqueta.
Amigos y amigas, me voy a la cama a descansar, os quiero casi tanto como a mis motrileños. Paz, salud y buena voluntad, cuidaos y mañana más.
Tranquilidad de, al menos no dormir en un hotel, permanecer mi móvil mudo durante más de 2 horas, sin proveedores, familiares, amigos ni nadie a mi alrededor excepto esa botella de agua que calma algunas de mis necesidades fisiológicas.
Tengo una costumbre muy rara y es la de ver las cosas desde una óptica diferente.
Es viernes, noche y ni mi cuerpo ni mucho menos mi alma les apetecen salir de estas cuatro paredes donde anhelaban estar así, descansando y sin ningún problema que me enturbie la cabeza.
Dinero, lo que es dinero, no tengo pero en mi escala de valores tengo dos elementos que son infinitamente más importante y que dejan al dinero, a la altura del dinero mismo como son mis propias manos, compañeras de viaje y de aventuras por tierras lejanas, cercanas, extrañas, conocidas y mares, y sobre todo la conciencia tranquila de quien puede dormir tranquilo sabiendo que no debe nada a nadie, que no molesta a nadie y que vive, pero sobre todo, deja vivir.
Como decía, mi conciencia está limpia y tranquila pero no nueva, porque nueva sólo la tienen quien nunca la han usado y yo la he usado y la he abusado.
Os hecho mucho de menos y me he propuesto que, si alcanzo más de 50 seguidores en este nimio blog (porque hay días que dudo que alguien lo siga leyendo), intentaré escribir un libro, cosa que llevo queriendo hacer desde hace mucho tiempo pero que por falta de tiempo y sobre todo, de constancia, no he podido.
Quizas sobre carnaval, quizas sobre educación o quizás una novela ficticia con paralelismos reales de esas que tanto em gustan a mí, no lo sé, peor lo intentaré hacer.
Me siento relajado, reconfortado, reflexivo, pensante, calmado, curado, hambriento (por poco tiempo), orientado, motivado, encaminado, centrado, y muchos más adjetivos o epítetos, si los ponemos al revés, que acaban en -ado.
Es momento de reunir fuerzas y concentrarlas en un solo punto para aumentar su eficacia, su eficiencia y su efectividad, es hora de idear planes y ejecutarlos, es hora de estar ahí y poco a poco lo conseguiremos.
Ayer, conduciendo mi Vespa del color de mi bicicleta pero oscura, rememoré algunos recuerdos que viví en ella como aquella noche que salí por lo que entonces era Penélope con un compañero de facultad y la que nos llovió encima, o ese paseo que le dí a Rosa para llevarla al cine desde su casa, en las ahora derruidas viviendas del puente de la Barqueta.
Amigos y amigas, me voy a la cama a descansar, os quiero casi tanto como a mis motrileños. Paz, salud y buena voluntad, cuidaos y mañana más.
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